Sucursales bancarias — todos los países

Sucursales bancarias — América Latina y el Caribe

Sucursales bancarias en América Latina y el Caribe en 2024 — 11,58 por 100.000. Desde 2004, el indicador ha aumentado un 4,3 %.

2024 11,58 por 100.000 +6,58 % vs 2023
Puesto mundial
Máximo del periodo 13,9 por 100.0002008
Mínimo del periodo 10,85 por 100.0002022

Evolución a lo largo del tiempo

2004–2024 · por 100.000 adultos

Sucursales bancarias — América Latina y el Caribe, 2004–20241011121314200420062008201020122014201620182020202220242004: 11,11 por 100.0002005: 11,82 por 100.0002006: 12,09 por 100.0002007: 13,01 por 100.0002008: 13,9 por 100.0002009: 13,58 por 100.0002010: 13,77 por 100.0002011: 13,72 por 100.0002012: 13,03 por 100.0002013: 13,06 por 100.0002014: 13,24 por 100.0002015: 13,1 por 100.0002016: 13,45 por 100.0002017: 13,82 por 100.0002018: 13,54 por 100.0002019: 12,47 por 100.0002020: 11,8 por 100.0002021: 11,13 por 100.0002022: 10,85 por 100.0002023: 10,87 por 100.0002024: 11,58 por 100.000
Variación en el periodo: +0,47 (+4,27 %) Tasa media anual: 0,21 %

Comparación, 2024

Cómo se compara el valor con el mundo y los grupos a los que pertenece este territorio: América Latina y el Caribe

América Latina y el Caribe 11,58 por 100.000
Mundo 11,12 por 100.000
Sucursales bancarias — América Latina y el Caribe, por año América Latina y el Caribe Todos los países CSV XLSX
Año por 100.000 Variación Variación, %
2024 11,58 +0,71 +6,58 %
2023 10,87 +0,02 +0,18 %
2022 10,85 −0,28 −2,55 %
2021 11,13 −0,67 −5,68 %
2020 11,8 −0,67 −5,39 %
2019 12,47 −1,06 −7,86 %
2018 13,54 −0,28 −2,01 %
2017 13,82 +0,37 +2,75 %
2016 13,45 +0,35 +2,67 %
2015 13,1 −0,14 −1,09 %
2014 13,24 +0,18 +1,36 %
2013 13,06 +0,03 +0,26 %
2012 13,03 −0,69 −5,03 %
2011 13,72 −0,04 −0,32 %
2010 13,77 +0,19 +1,38 %
2009 13,58 −0,32 −2,31 %
2008 13,9 +0,89 +6,84 %
2007 13,01 +0,92 +7,6 %
2006 12,09 +0,27 +2,27 %
2005 11,82 +0,71 +6,43 %
2004 11,11

Sobre el indicador

Número de sucursales de bancos comerciales por cada 100.000 adultos. El indicador se concibió como medida del acceso a los servicios financieros, pero ahora hay que leerlo con cautela: en los países donde la banca se ha trasladado al teléfono las sucursales cierran, y una caída del valor no significa pérdida de acceso, sino un cambio en su forma. El caso más claro es Kenia y otros países de África Oriental, donde el dinero móvil llegó a la población sin pasar en absoluto por las sucursales.

Importante: Es una medida de la presencia física de los bancos, no del acceso a los servicios financieros. Allí donde los pagos móviles están extendidos, un valor bajo no indica aislamiento financiero.

Fuente: World Development Indicators (Banco Mundial), licencia CC BY 4.0.