Instalaciones para el lavado de manos — todos los países

Instalaciones para el lavado de manos — Kazajistán

Instalaciones para el lavado de manos en Kazajistán en 2019 — 99 %. Ocupa el puesto 6 en el mundo de un total de 113. Desde 2011, el indicador ha aumentado un 0 p.p..

2019 99 % +0 p.p. vs 2018
Puesto mundial 6de 113
Máximo del periodo 99 %2019
Mínimo del periodo 99 %2011

Evolución a lo largo del tiempo

2011–2019 · % de la población

Instalaciones para el lavado de manos — Kazajistán, 2011–201999999999992011201220132014201520162017201820192011: 99 %2012: 99 %2013: 99 %2014: 99 %2015: 99 %2016: 99 %2017: 99 %2018: 99 %2019: 99 %
Variación en el periodo: +0 p.p. Media anual: 0 p.p.

Comparación, 2019

Cómo se compara el valor con el mundo y los grupos a los que pertenece este territorio: Kazajistán

Kazajistán 99 %
Mundo 71,3 %
Asia central calculado 87,7 %
Instalaciones para el lavado de manos — Kazajistán, por año Kazajistán Todos los países CSV XLSX
Año % Variación, p.p.
2019 99 +0 p.p.
2018 99 +0 p.p.
2017 99 +0 p.p.
2016 99 +0 p.p.
2015 99 +0 p.p.
2014 99 +0 p.p.
2013 99 +0 p.p.
2012 99 +0 p.p.
2011 99

Asia central, 2019

El mismo indicador en los países vecinos — con enlace a sus páginas

Sobre el indicador

Proporción de la población que dispone en la vivienda de un punto equipado para lavarse las manos con agua y jabón. El indicador parece menor al lado del agua corriente y el alcantarillado, pero su contribución a la reducción de las enfermedades diarreicas y respiratorias es comparable a la de aquellos, y cuesta incomparablemente menos. La pandemia de COVID-19 lo hizo visible: se comprobó que en los países más pobres de África menos de una cuarta parte de la población dispone de instalaciones para lavarse las manos.

Importante: No se encuesta a todos los países: allí donde prácticamente todo el mundo dispone de ellas, estos datos no se recogen. Por eso el agregado por grupos de países solo se calcula donde la cobertura es suficiente; promediar únicamente los países encuestados daría una imagen notablemente peor que la real.

Fuente: Global Health Observatory (OMS), licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO.