Instalaciones para el lavado de manos — todos los países

Instalaciones para el lavado de manos — África oriental

Instalaciones para el lavado de manos en África oriental en 2024 — 21 %. Desde 2013, el indicador ha aumentado un 6 p.p..

2024 21 % +0,9 p.p. vs 2023
Puesto mundial
Máximo del periodo 21 %2024
Mínimo del periodo 15 %2013

Evolución a lo largo del tiempo

2013–2024 · % de la población

Instalaciones para el lavado de manos — África oriental, 2013–2024141618202220132015201720192021202320242013: 15 %2014: 15,2 %2015: 15,3 %2016: 16,2 %2017: 16,9 %2018: 17,5 %2019: 18,1 %2020: 18,6 %2021: 19,1 %2022: 19,6 %2023: 20,1 %2024: 21 %
Variación en el periodo: +6 p.p. Media anual: 0,54 p.p.

Comparación, 2024

Cómo se compara el valor con el mundo y los grupos a los que pertenece este territorio: África oriental

África oriental 21 %
Mundo 78 %
Instalaciones para el lavado de manos — África oriental, por año África oriental Todos los países CSV XLSX
Año % Variación, p.p.
2024 21 +0,9 p.p.
2023 20,1 +0,5 p.p.
2022 19,6 +0,5 p.p.
2021 19,1 +0,5 p.p.
2020 18,6 +0,5 p.p.
2019 18,1 +0,6 p.p.
2018 17,5 +0,5 p.p.
2017 16,9 +0,7 p.p.
2016 16,2 +0,9 p.p.
2015 15,3 +0,1 p.p.
2014 15,2 +0,2 p.p.
2013 15

Sobre el indicador

Proporción de la población que dispone en la vivienda de un punto equipado para lavarse las manos con agua y jabón. El indicador parece menor al lado del agua corriente y el alcantarillado, pero su contribución a la reducción de las enfermedades diarreicas y respiratorias es comparable a la de aquellos, y cuesta incomparablemente menos. La pandemia de COVID-19 lo hizo visible: se comprobó que en los países más pobres de África menos de una cuarta parte de la población dispone de instalaciones para lavarse las manos.

Importante: No se encuesta a todos los países: allí donde prácticamente todo el mundo dispone de ellas, estos datos no se recogen. Por eso el agregado por grupos de países solo se calcula donde la cobertura es suficiente; promediar únicamente los países encuestados daría una imagen notablemente peor que la real.

Fuente: Global Health Observatory (OMS), licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO.