Instalaciones para el lavado de manos — todos los países

Instalaciones para el lavado de manos — Guinea Ecuatorial

Instalaciones para el lavado de manos en Guinea Ecuatorial en 2015 — 24,2 %. Ocupa el puesto 75 en el mundo de un total de 103. Desde 2007, el indicador ha aumentado un 0,6 p.p..

2015 24,2 % +0 p.p. vs 2014
Puesto mundial 75de 103
Máximo del periodo 24,2 %2015
Mínimo del periodo 23,6 %2007

Evolución a lo largo del tiempo

2007–2015 · % de la población

Instalaciones para el lavado de manos — Guinea Ecuatorial, 2007–201523,623,82424,224,42007200820092010201120122013201420152007: 23,6 %2008: 23,7 %2009: 23,8 %2010: 23,9 %2011: 24 %2012: 24,1 %2013: 24,2 %2014: 24,2 %2015: 24,2 %
Variación en el periodo: +0,6 p.p. Media anual: 0,07 p.p.

Comparación, 2015

Cómo se compara el valor con el mundo y los grupos a los que pertenece este territorio: Guinea Ecuatorial

Guinea Ecuatorial 24,2 %
África central calculado 25,6 %
Instalaciones para el lavado de manos — Guinea Ecuatorial, por año Guinea Ecuatorial Todos los países CSV XLSX
Año % Variación, p.p.
2015 24,2 +0 p.p.
2014 24,2 +0 p.p.
2013 24,2 +0 p.p.
2012 24,1 +0,1 p.p.
2011 24 +0,1 p.p.
2010 23,9 +0,1 p.p.
2009 23,8 +0,1 p.p.
2008 23,7 +0,1 p.p.
2007 23,6

Sobre el indicador

Proporción de la población que dispone en la vivienda de un punto equipado para lavarse las manos con agua y jabón. El indicador parece menor al lado del agua corriente y el alcantarillado, pero su contribución a la reducción de las enfermedades diarreicas y respiratorias es comparable a la de aquellos, y cuesta incomparablemente menos. La pandemia de COVID-19 lo hizo visible: se comprobó que en los países más pobres de África menos de una cuarta parte de la población dispone de instalaciones para lavarse las manos.

Importante: No se encuesta a todos los países: allí donde prácticamente todo el mundo dispone de ellas, estos datos no se recogen. Por eso el agregado por grupos de países solo se calcula donde la cobertura es suficiente; promediar únicamente los países encuestados daría una imagen notablemente peor que la real.

Fuente: Global Health Observatory (OMS), licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO.