Instalaciones para el lavado de manos — todos los países

Instalaciones para el lavado de manos — Fiyi

Instalaciones para el lavado de manos en Fiyi en 2024 — 86,6 %. Ocupa el puesto 30 en el mundo de un total de 91. Desde 2017, el indicador ha aumentado un 0,4 p.p..

2024 86,6 % +0,1 p.p. vs 2023
Puesto mundial 30de 91
Máximo del periodo 86,6 %2024
Mínimo del periodo 86,3 %2017

Evolución a lo largo del tiempo

2017–2024 · % de la población

Instalaciones para el lavado de manos — Fiyi, 2017–202486,286,386,486,586,686,7201720182019202020212022202320242017: 86,3 %2018: 86,3 %2019: 86,4 %2020: 86,4 %2021: 86,5 %2022: 86,5 %2023: 86,6 %2024: 86,6 %
Variación en el periodo: +0,4 p.p. Media anual: 0,05 p.p.

Comparación, 2024

Cómo se compara el valor con el mundo y los grupos a los que pertenece este territorio: Fiyi

Fiyi 86,6 %
Mundo 78 %
Melanesia calculado 39,8 %
Instalaciones para el lavado de manos — Fiyi, por año Fiyi Todos los países CSV XLSX
Año % Variación, p.p.
2024 86,6 +0,1 p.p.
2023 86,6 +0,1 p.p.
2022 86,5 +0,1 p.p.
2021 86,5 +0,1 p.p.
2020 86,4 +0,1 p.p.
2019 86,4 +0,1 p.p.
2018 86,3 +0,1 p.p.
2017 86,3

Melanesia, 2024

El mismo indicador en los países vecinos — con enlace a sus páginas

Sobre el indicador

Proporción de la población que dispone en la vivienda de un punto equipado para lavarse las manos con agua y jabón. El indicador parece menor al lado del agua corriente y el alcantarillado, pero su contribución a la reducción de las enfermedades diarreicas y respiratorias es comparable a la de aquellos, y cuesta incomparablemente menos. La pandemia de COVID-19 lo hizo visible: se comprobó que en los países más pobres de África menos de una cuarta parte de la población dispone de instalaciones para lavarse las manos.

Importante: No se encuesta a todos los países: allí donde prácticamente todo el mundo dispone de ellas, estos datos no se recogen. Por eso el agregado por grupos de países solo se calcula donde la cobertura es suficiente; promediar únicamente los países encuestados daría una imagen notablemente peor que la real.

Fuente: Global Health Observatory (OMS), licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO.